De igual forma se comprobó que los paramilitares le quitaron la vida a Gilberto Vásquez, cacique principal de la población vecina de Púcuro. Su cadáver - con un disparo en la parte de atrás de la cabeza - fue dejado dentro de su casa en esta aldea.
Esta misma brigada paramilitar había capturado horas antes a Robert Pelton, periodista estadounidense de Discovery Channel, y a dos acompañantes, Marc Wedever, canadiense, y a una estadounidense no identificada.
Migdonio Batista, un corresponsal de la emisora Voz sin Frontera del Darién, que reside en Paya, indicó que los paramilitares, además de asesinar a las autoridades de ese poblado, se robaron todos los enseres que había en el único kiosco del pueblo.
También dijo que los hombres armados se llevaron las gallinas, patos y puercos y asesinaron los perros. Al salir del pueblo enterraron explosivos en los caminos para facilitar su huida y evitar ser perseguidos.
Víctor Martínez, otro residente, explicó que desde el sábado pasado en horas de la tarde, cuando fueron atacados por los insurgentes colombianos, los moradores no comen nada y solo tienen el agua del río para ingerir y que, después de 48 horas de ocurridos los hechos, la Policía Nacional no se ha apersonado al lugar para brindarles ayuda y protección.
Esta misma brigada paramilitar había capturado horas antes a Robert Pelton, periodista estadounidense de Discovery Channel, y a dos acompañantes, Marc Wedever, canadiense, y a una estadounidense no identificada.
Migdonio Batista, un corresponsal de la emisora Voz sin Frontera del Darién, que reside en Paya, indicó que los paramilitares, además de asesinar a las autoridades de ese poblado, se robaron todos los enseres que había en el único kiosco del pueblo.
También dijo que los hombres armados se llevaron las gallinas, patos y puercos y asesinaron los perros. Al salir del pueblo enterraron explosivos en los caminos para facilitar su huida y evitar ser perseguidos.
Víctor Martínez, otro residente, explicó que desde el sábado pasado en horas de la tarde, cuando fueron atacados por los insurgentes colombianos, los moradores no comen nada y solo tienen el agua del río para ingerir y que, después de 48 horas de ocurridos los hechos, la Policía Nacional no se ha apersonado al lugar para brindarles ayuda y protección.